Dale forma:

¿Pelo lacio? No, gracias.
Texturiza las puntas y da un aire grunge al acabado o despeina a conciencia. ¿Tu aliado? Las cremas de peinado.
Aplicación: Ponlas en mojado, si quieres un acabado fresh y en seco para resultado más estático.

Acabado húmedo:

Aplica gominas o un gel de fijación a parte superior de la cabeza y deja el resto del cabello seco.
Aplicación: Impregna los puntas de los dedos y lleva hacia atrás o marca los surcos. Luego, pasa un peine de forma suave.

¿Qué hago con mi flequillo?

Si estás cansado de que caiga sobre los ojos, carda la parte frontal, eleva y fija con abundante laca o con una pasta estructurante.
Aplicación: Pon una uva de pasta estructurante en las raíces de esa zona, y levanta ligeramente con los dedos. Si usas laca, levanta y sujeta el flequillo con los dedos y aplica la laca apuntando a la raíz de la zona.

Retoques al flequillo:

Según cómo sea tu flequillo o el toque que quieras darle, un cepillo redondo o una plancha serán unos excelentes aliados para acondicionar el flequillo.
Aplicación: Utiliza el cepillo redondo con un secador, controlando el aire y el calor para no inflar el pelo, y girando el cepillo hacia donde quieras que gire el flequillo. Si el flequillo es muy largo, puedes domarlo con la plancha, siempre procuando que la raíz no quede demasiado lacia, ya que no favorece.

Textura natural y movimiento:

¿Quieres aprovechar la textura natural de tu cabello? ¿Realzar sus curvas? Acude a un producto texturizante, te permitirá crear look esculpidos sin renunciar a la flexibilidad
Aplicación: Poner una nuez de producto entre las manos, frotar una contra la otra e ir extendiendo poco a poco para evitar el molesto efecto pegote, o que quede todo el producto concentrado en una zona, ya que si no quedaría acartonado.